
Durmiendo se apoyó en mi pecho,
murmurando evidenció:
-"Tienes corazón"...
-"No siempre lo tuve,
una vez me lo arranqué..."
-"Y yo lo germiné
y volvió a nacer".
Duerme conmigo entre mis pechos,
duerme conmigo en mis brazos,
envuélveme en tus latidos,
en tu olor a chocolate derretido...
quiero descubrir tus rincones escondidos,
tus fosas abisales,
quiero contar tus lunares...
Y te beso hasta que nos sorprende el anochecer,
y te siento dentro, una y otra vez,
las estrellas nos arropan,
la luna...
nos espía también desnuda,
envuelta en nuestro mismo traje
su albor y las estrellas distantes,
que envuelven nuestros cuerpos,
tornándolos aún más bellos...
claroscuros en tu rostro,
reflejos en mi pelo,
los dos desnudos
y, encima, tan solo el cielo...