sábado, 30 de julio de 2011

Mis preguntas


-¿Qué pasará cuando no puedas contestar a tus preguntas?

-No pasará absolutamente nada, siempre se puede contestar a las preguntas, cosa distinta es si la respuesta es la adecuada o si es sólo la respuesta que nosotros creemos adecuada.

-¿Nosotros?

-Sí... la realidad no es otra cosa que un filme que vemos e interpretamos. Mi realidad no es la misma que tu realidad, nunca lo sería, por tanto mis respuestas no pueden ser tus respuestas.

-Entonces no habría respuestas para nada.

-Sí, si eres capaz de abstraerte de tu ralidad y mirar la realidad en sí misma. He ahí lo difícil de dar respuestas.

-Sabías ya la respuesta a mi pregunta.

-La pensé hace mucho tiempo. El problema no es que no pueda contestar a mis preguntas, sino que no sepa plantearme más preguntas.

-Entonces ¿Qué pasará?

-Que mi existencia estará vacía.

-Y ¿Qué harías?

-Probablemente me suicidaría.

-También sabías la respuesta a esta pregunta...

-También la pensé hace mucho tiempo.

viernes, 29 de julio de 2011

Me hace humana


Acariciar su piel es acariciar el cielo, sus uñas son como el marfil y su cuerpo encierra el olor de la primavera, mirarlo a los ojos es perderse en los detalles de sus destellos, destellos que son como un rayo de sol reflejado en una superficie límpida de agua.

Me gusta cuando se tumba sobre mi pecho y le acaricio el rostro, pues es entonces cuando la paz recorre mi alma atormentada y solitaria tornándola humana. Él es mi humanidad.


miércoles, 27 de julio de 2011

Parte: XXII. Viajando a Plutón


Lo único seguro en su vida es que iba a morir. Poco a poco los pilares de su existencia se habían ido derrumbando, a medida que se daba cuenta de que el mundo era una absoluta farsa de mal gusto, manejada por titiriteros y protagonizada por muñecos de trapo, cada vez más podridos y cada vez más prescindibles. Por eso llevaba la vida que llevaba de total escepticismo, frustrada pero a la vez exprimiendo al máximo cada instante, cultivándose como persona y no como instrumento y con un único fin… quemar como fuera y estuviera a su alcance aquel teatro, a lo Tarantino en "Malditos Bastardos".


A través de la literatura que estudiaba, podría integrarse en el sistema como una más, para destruirlo por dentro como un pequeño y lento cáncer tanto como fuera capaz, al menos algún alumno aprendería algo de ella o mantenía esa esperanza, tal vez llegase demasiado tarde y aquellos niños o adolescentes ya tuvieran demasiadas ideas equivocadas pero arraigadas en sus tiernas mentes, todo fruto de la televisión y la influencia del consumo y el bienestar, claro está… pero a ella le daba igual, mejor eso que estar sentada resignándose.


Con eso, más su acción literaria no altruista tenía la esperanza de algo, si le añadimos la música y su actividad revolucionaria (en todos los berenjenales estaba metida) el mínimo éxito estaba asegurado. No era como Ades, que se limitaba a la vida contemplativa, esperando que las cosas cambiaran por acción infusa, esperando que se cumpliera lo que dijo Marx en su día, o a que el sistema cayera por su propio peso.


Ella no creía en eso, no creía en el sistema, no creía en la política existente, ni en el comunismo ni mucho menos en el capitalismo, el sistema político justo aún estaba por inventar, es más, el sistema político justo, era aquel que no existía.

Ella era como una pequeña pero molesta abeja que aguijoneaba y daba donde dolía. Pero eso no significaba que a veces no le pudiera el desánimo, la apatía y la indiferencia, que a veces no creyera que era demasiado tarde y que ya nada podía hacer, que habían ganado… ellos movían los hilos y ella vivía en ese teatrillo endeble que habían construido.

Por más que quisiera, estaba rodeada de su decorado y no podía escapar, estaba sujeta a sus leyes, normas estúpidas… y a veces le tocaba agachar la cabeza cual perrito manso y guardar el escozor del arañazo para quizás cobrárselo en un futuro.

Por eso quizás esa noche, por ese sentido de frustración con el que había salido de la consulta del psicólogo se colocó tantísimo, por eso y porque veía que sí que tenía un fin en la vida, aunque ese fuera acabar con todo, que vivía en ese asqueroso teatrillo de guiñol como una más que, el psicólogo no andaba tan desencaminado: “¿Eres consciente de que eres una más?”… esa pregunta no tan retórica le quemaba la sesera, a pesar de la droga que la embotaba y la hacía volar hacia la nada más absoluta.

-¿Qué haces aquí Ares? No te he escuchado entrar…


-No me has esperado… empiezas la fiesta tú sola.

-Aún estás a tiempo… aún no he conseguido llegar a Plutón –rió, una risa nerviosa y sin fuerzas, de esa que te da cuando la droga te inmoviliza y hace tus movimientos tan pesados como el plomo.

-¿Qué esperas conseguir con esto? –sus ojos grises y tristes la miraban con aún más tristeza.

-Sabes lo que espero… escapar de todo.

-¿Incluso de mi?

-¿Y de mí? –preguntó una voz, se oía lejana, desde la puerta del habitáculo, no tenía fuerzas para enfocar la vista, pero sabía que era ella.

-Helena ¿Cuándo has llegado?

-Nunca me he ido.

-No entiendo nada…

-¿Qué haces? –preguntó desde la puerta, acercándose, los ojos de Ades seguían clavados en ella y lloraban.

-Volar…

-Pero yo quiero que estés aquí –sollozó.

-No… yo quiero alejarme ¡Dejadme en paz! ¡Iros de aquí! ¡No quiero veros! ¡No intentéis retenerme! Tan solo quiero volar…
-Quédate –esos ojos nunca habían estado tan tristes, ni tan cristalinos, en cierta manera le conmovieron, sería una buena imagen para plasmar en un lienzo… no quería que su mente emponzoñara también esos ojos.

-No puedo…

-Quédate…

-Lo siento…

-Solo te disculpas cuando estás medio muerta, colocada o medio borracha, que viene a ser lo mismo.

Abrió los ojos con pesadez… se sentía mareada, le costaba mantenerse despierta, Morfeo la llamaba con demasiada insistencia y los planetas giraban en su cabeza con una turbulencia brutal que la absorbía, que la abducían… y vio que estaba sola… había tardado demasiado en su viaje a Plutón y ellos se habían esfumado, lloró porque no la habían esperado.

-He nacido para morir… por eso no pido más disculpas.

1984. George Orwel. Reducción del léxico



No puedo resistirme, tengo que ir comentando ya este libro. 1984 es tan completo, complejo y enervante que me resulta imposible no escribir sobre él. ¿Es este libro el reflejo de un futuro no tan lejano? parece un libro de ciencia ficción pero, la verdad, es que no os creáis que está tan lejos de la realidad.

Hay hechos que se relatan en este libro que ya están empezando a pasar o incluso que ya están asentados en nuestra sociedad y no es algo que me pase desapercibido, al revés me pone los pelos como escarpias.

Para los que no lo sepan, 1984 es un libro que relata la historia de un mundo gobernado por un partido dictatorial llamado Ingsoc (aceptado por la sociedad) que controla la vida de la gente desde lo más ínfimo como es lo que viste o come hasta sus propios pensamientos, gestos, emociones o actitudes que, de no ir acordes con la ideología ortodoxa del partido, les pueden costar hasta la muerte. Para que os hagáis una idea, el eslogan del partido que gobierna este mundo es el siguiente (ya comentaré los axiomas en otra entrada):

LA GUERRA ES PAZ

LA LIBERTAD ES ESCLAVITUD

LA IGNORANCIA ES LA FUERZA


Este partido que se asienta en un lugar de la tierra que se llama Oceanía (presumiblemente EEUU, Hispanoamérica, Australia, Reino Unido e Irlanda) está en guerra en ocasiones con euroasia y en otras con asia oriental (sus relaciones son un cúmulo de alianzas y enfrentamientos). El ascenso a poder es complejo y lo analizaré en otra entrada porque tiene miga. Para que os hagáis una idea se basa en una jerarquía regia y el control mental de los habitantes.

La gente no se rebela, al revés: se conforma; pues este partido les da la "seguridad" (ante la permanente e interminable guerra) que necesitan a costa de su libertad claro, que aceptan gustosos gracias a, en parte, (dicho vulgarmente) el "lavado de cerebro" que el propio partido les hace mediante mecanismos de sugestión, la educación y la manipulación. Viven en un constante "tiempo de guerra" que les impide preocuparse de su realidad, lo que es aprovechado por el partido para perpetuarse en el poder y controlarles cada vez más (esto también lo analizaré en otra entrada).

Aún no lo he acabado de leer, (no voy ni por la mitad siquiera) pero hay varios hechos que me han llamado y mucho la atención pues, algunos, están pasando ya. Hoy me centraré en uno, pues sino la entrada sería demasiado extensa. Uno de estos hechos a los que me refiero es: eliminar palabras de la lengua, reducir el lenguaje.

En este "mundo" existe una lengua, creada por el partido y para con los intereses por tanto del partido llamada "neolengua". Su principal función es que reduce el lenguaje estándar al mínimo y su aspiración es convertirse en la lengua oficial. Os pondré un fragmento del libro que explica lo que quiero comentar:


"La finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente. Cada año habrá menos palabras y el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño. ¿Cómo vas a tener un eslogan con la palabra "libertad", si esta no existirá? todo el clima del pensamiento será distinto.

En realidad, no habrá pensamiento en el sentido en que ahora lo entendemos. La ortodoxia significa no pensar, no necesitar el pensamiento. Nuestra ortodoxia es la inconsciencia".

¿No os inquieta? pues esto lo estamos viviendo ahora. Pero empezaré por el principio, reflexionando acerca de este fragmento. La lengua, aunque os parezca mentira, es un elemento de sostén de la mente ya que todo, absolutamente todo: lo concreto y lo abstracto, lo contable y lo incontable... está en nuestra mente en forma de conceptos (palabras) que encierran el significado que, de otra forma, no podría salir de la propia mente.

¿Qué es lo que pasa pues si se eliminan parte de estos conceptos o se modifican sustancialmente hasta, incluso, llegar a tergiversarlos, deformarlos? que nuestra mente cambia con ellos de manera sustancial, tanto, que nuestros pensamientos no serán los mismos ni nuestra forma de pensar ni de percibir el mundo ni reflejarlo.

De esto se aprovecha el partido de 1984 para controlar los pensamientos de la gente, limitando el lenguaje al mínimo indispensable, se limita el pensamiento y, con ello, es más facil de controlar, manipular y tergiversar.


"Nuestra ortodoxia es la inconsciencia", si apenas existen palabras para pensar, para referirnos al mundo externo de una manera positiva o negativa, no existirán apenas pensamientos ni en contra ni a favor. Si, encima, se manipula el lenguaje para que esté acorde con la ideología como se hace en 1984, la posibilidad de pensar en contra de esa ideología se vuelve casi imposible por no decir imposible, ya que el reducido campo léxico lo impedirá, lo que garantizará la perpetuidad de los pensamientos acordes al partido y la extinción de los que van en contra.

Esto es una manera de vaciar la mente de las personas y hacer con ellas lo que se quiera, tan solo mediante la destrucción de palabras que destruyen a su vez el pensamiento. Es una forma de control en 1984 que, junto con otras como la manipulación de la historia, el control exaustivo e incansable mediante cámaras y la destrucción de la cultura "inadecuada" (no acorde al partido) permiten un control absoluto sobre lo que las personas conocen o no conocen e, incluso, pueden llegar a conocer o recordar.


Y a lo que voy. Estamos siendo testigos, en nuestro tiempo, de la destrucción del lenguaje, de su tergiversación. Me explico. Su tergiversación: en política ya no es un recurso aislado usar eufemismos, al revés, están extendidos como una plaga (desaceleración económica por crisis; daños colaterales por millones de parados; mercados por especuladores...).

En los medios de comunicación, sobre todo en los programas de salsa rosa, el lenguaje queda degradado al máximo debido a la baja cualificación de los "colaboradores" y no solo eso, la escritura sms acostumbra a los jóvenes a utilizar el mínimo de palabras indispensables, como si en los exámenes o en los textos que escriben en su día a día o en sus propias conversaciones les cobraran por cada palabra que dicen. Tampoco podemos olvidar la carestía léxica de los jóvenes españoles y, en general, de la sociedad española que, lejos de solventarse, parece que se fomenta.

Y he aquí donde veo el peligro. ¿Se fomenta? en los programas de televisión, tipo 60 segundos, se premia la rapidez, lo concreto, palabras contadas para expresarse. Las informaciones en el telediario se suceden como si fueran cartas al ser repartidas por un crupier en un casino: una información tras otra, a lo sumo duran 3 minutos, se concentra la información en meros titulares, nos bombardean a titulares, ¿Economía del lenguaje? tengo mis serias dudas.

La política. Adornan los discursos con expresiones del todo innecesarias y carentes de información, tan solo adornos lingúisticos que hacen de un discurso que, en realidad tiene cuatro palabras, un discurso de una hora con el que, aparentemente, se ha solucionado el problema del hambre en África. Entre los eufemismos y los adornos lingüísticos lo tienen todo solucionado.

En la educación. Se premian las respuestas cortas en los exámenes, incluso dejando de antemano un hueco para escribirla el cual, bajo ningún concepto, se puede sobrepasar ¿Así cómo aprenderán los jóvenes a redactar, a expresarse, a dominar el léxico? Eso sin contar la poca importancia que se le dá al vocabulario, con unas cuantas palabras por asignatura los jóvenes van listos, que se las aprendan de memoria: así no se aprende, así se aprueba tan solo.

Eso sin contar las palabras que, por su desuso, acaban desapareciendo del léxico habitual, algunas parecen incluso que las quieren borrar. Como por ejemplo una palabra que coincide con el texto: libertad. Esa palabra, buscadla en la RAE y, si os dais cuenta, siempre que se emplea en la televisión, los libros de texto, incluso hablando coloquialmente con cualquiera, los significados que se le dan están todos tergiversados, son connotativos y, en su mayoría, no reflejan el significado real de la palabra que está siendo suplantado por el significado que le dan en los medios.


Otros ejemplos son la palabra "amor" que más de una vez es sustituida por otras como "cariño", "afecto" menos vinculantes; o la palabra "sexo" casi tabú aún en nuestros días que, paradógicamente, se ve sustituida por la palabra "amor" que, lejos de su significado inicial ahora pasa a designar algo completamente distinto, nada que ver con lo que en un principio era, ese principio lo relfejan ahora la palabra "cariño" o "afecto". Ironías de la vida ¿No?

Se está reduciando el campo léxico estándar porque, aunque la RAE esté contínuamente ampliando el diccionario, la realidad es que la gente de a pie no conoce ni una cuarta parte de ese diccionario. Es algo que se debería solucionar desde la educación, lo que no sé es si esta despreocupación por la cultura general del país es algo intencionado con algún oscuro fin o simplemente un descuido.

Ya me estoy volviendo paranoica, pero... sinceramente ¿No parece que nos quieran "idiotizar"? si no conocemos las palabras de su discurso, no sabremos interpretar sus mentiras o medias verdades ¿No? en fin... sigamos siendo ignorantes pero felices.. que es lo único a lo que parece que aspira la sociedad, una felicidad efímera y conformista.

lunes, 25 de julio de 2011

Comentario literario: El árbol de la ciencia, Pío Baroja



Queridos drugos, en el comentario de hoy os voy a habar de Pío Baroja y de una de sus grandes obras: "El árbol de la ciencia". A Baroja se le conocía por ser una persona introvertida, poco afectuosa, escéptico empedernido, autorepresivo y misógino. Esto sin duda condiciona a sus personajes que pueden ser de dos tipos, hombres de acción que luchan por salir de la mediocridad u hombres contemplativos desorientados y apáticos, unos y otros acaban siempre mal.


El protagonista de "El árbol de la ciencia" pertenece al segundo grupo. Es un hombre desorientado, que no encuentra un rumbo que le agrade del todo en la vida, de una apatía que exaspera aunque, de vez en cuando, esta apatía se transforme en enfado contra lo que le rodea, incluso en odio, aunque nunca hace nada para subsanarlo, siempre acaba huyendo. Es un hombre contemplativo, que se cuestiona la realidad, apoyándose en los grandes filósofos alemanes, sobre todo en Kant, sobre el que gira toda su teoría de lo que es el mundo, la realidad y la ciencia.


Junto con su tío Iturrioz, en la azotea de Epicuro, filosofan acerca de estas cuestiones. El tío defiende a los filósofos ingleses, utilitaristas y nuestro personaje a los alemanes. Esta contraposición de ideas se lleva a cabo mediante un diálogo que nos rememora la técnica que usaba Platón para comunicar sus ideas.


Podríais decir, si no os gusta la filosofía, que es un libro aburrido y, cierto, si no os gusta la filosofía es un libro aburrido. Pero por el contrario, si os gusta, se os presenta un interrogante, una vida entera, la de nuestro protagonista, asfixiada por la incertidumbre del futuro, debido a que vive en un mundo que le desagrada y le dá patadas pero contra el que no puede hacer nada, por ello se acaba siempre resignando. La angustia existencial está presente en toda la obra y siempre desemboca en esos largos y complejos diálogos con su tío.


Si no os gusta la filosofía no lo leáis pero si os gusta, podréis sentiros identificados con la angustia del personaje, incluso compartir sus inquietudes, y es agradable ir descubriendo cómo piensa, cómo reacciona ante los hechos y las circunstancias, en cierto modo, te cuestionas cómo lo harías tú y reflexionas acerca de lo que se te plantea.


Entre otras conclusiones, Andrés defiende que solo lo creado por el hombre es bueno, su defensa de la ciencia es aférrima y en cuanto a la realidad, concluye con que existen dos tipos de personas: las que se muestran indiferentes y las que actúan de manera casi imperceptible. Este argumento, como se puede comprobar, va acorde con la forma de ser de Baroja y por supuesto de su personaje.


Algo interesante en el libro es cómo se reflejan las clases sociales. Pío Baroja evolucionó hasta el anarquismo, llegando a renegar incluso de la democracia con su famosa frase "la dictadura del número" (la cual comparto completamente). Por ello, en el libro la clase burguesa aparece reflejada como frívola, oportunista, mezquina... y la clase obrera como ignorante, conformista, ruda, analfabeta, individualista.


Esto se aprecia sobre todo en su estancia como médico en un pueblo de la Mancha donde comprueba que la sociedad rural española de la época: caciquil, ignorante, analfabeta no tiene nada que hacer contra la burguesía de "uno y otro lado" que se disputan el poder, con luchas entre grandes familias que se suceden en el mando de los pueblos. Esta experiencia le desagrada, incluso le enfada pero, como siempre, se resigna y se lamenta sin más porque las personas no sean capaces de revelarse.


La miseria ajena tiene también un extraño efecto sobre el protagonista, por un lado la repudia, por lo que significa: la degradación del ser humano; pero por otro lado también le da cierto asco, lo que le hace alejarse, una actitud un tanto burguesa que tiene el protagonista y que resalta en ciertos capítulos. Es partidario de ayudar, pero mejor que lo hagan otros, parece decir.


A mi personalmente lo que más me ha gustado, es un diálogo que tengo puesto en otra entrada (
¿El fin justifica los medios?) en el que, el personaje, nos plantea la posibilidad de analizar la moral y la política, la sociedad, como se hace con la ciencia para, así, buscar la mejor de las formas existentes y aplicarlas.

Os recomiendo leer la entrada y así, con ese fragmento, os haréis una idea de los diálogos filosóficos entre el tío y Andrés. Presenta la problemática de ese análisis y la problemática al intentar, una vez discernido el mejor modelo, aplicarlo a la sociedad, así sin más, sin darle ningún motivo. Por ello plantea la duda de si hay que engañar al pueblo para que viva feliz y, es la misma duda, que planteo yo en esa entrada.

Espero que ambas, ésta y aquella, os hayan servido para conocer un poco más a este intrínseco autor y su peculiar obra y os haya animado a leer alguno de sus libros. Espero también que, cuando los leáis, filosoféis y os preguntéis acerca de lo que se os plantea, esta es la función de los libros de Baroja, como siempre, adoro los libros que me hacen pensar y me desasosiegan. Además, el final de "El árbol de la ciencia" no os decepcionará y es justo ahí, cuando el mecanismo de vuestra mente... empezará a divagar en brumas, no de Kant o Hobbes, sino de la vida misma.

domingo, 24 de julio de 2011

Parte: XXI. Me ha comprendido y no le gusta


-¿Estabas cansada de buscarle un por qué a todo?


-No… ese día tenía las respuestas a cualquier por qué.


-¿Por la droga?


-No… porque estaba inspirada.


-¿Qué sientes cuando… “estás inspirada”?


-¡Oh! Es como un chute de heroína pero minimizado… sientes como un pequeño placer, similar al orgasmo, estimula tu mente cuando escribes y le das al papel todo aquello que quieres que permanezca en el tiempo, que tu mente no corrompa.


-¿Por qué tienes la idea de que tu mente lo corrompe todo?

-No es MÍ mente… es LA mente.

-Lo siento pero no te entiendo.

-¿Sabe por qué lucho contra el mundo? ¿Por qué soy como soy?

-Es lo que llevo intentando averiguar desde nuestra primera consulta –resopló el psicólogo, algo que le causó gracia por algún extraño motivo.

-Porque no me gusta… no me gusta que intenten controlarnos desde todas partes: desde la información que nos llega, a la educación, la moral en la que nos educan nuestros padres, la sociedad, la propia cultura, las leyes y normas estúpidas solo nos reprimen. El mundo nos agacha y nos da por el culo y nosotros no nos levantamos indignados porque nos hayan violado, sino que parece que nos gusta porque… nos dejamos.
No sé qué me da más asco si el conformismo de la gente que se deja controlar por un poder dictatorial y nauseabundo o la hipocresía de los que creen que son libres aún sabiendo que tienen las mismas cadenas que el resto. Las personas ya no son entes singulares, únicos… son copias unas de otras, alienadas por los mecanismos de este sistema que tanto me repugna y me daña.

-Todos vivimos bajo ese sistema y no todos hacemos lo que tú haces, es así. ¿Crees que comportándote como lo haces vas a cambiar algo? ¿Eres consciente de que eres una más?

-¿Ve? Es una auténtica lástima… hacen de vosotros exactamente lo que quieren: conformismo, para que las cosas no cambien, para que las cosas sean siempre iguales… los tienen completamente adoctrinados y embobecidos, si esa palabra existe… os tienen completamente anulados.

Vuestra voluntad, no es vuestra, vuestros pensamientos, no son vuestros, vuestros sentimientos no os pertenecen y vuestro cuerpo es una moda. En realidad el que es uno más… es usted, no yo.

¿Por qué le resulta tan desconcertante mi comportamiento? Porque no es el que ellos quieren que sea… no pienso como ellos quieren que piense, no siento lo que ellos quieren que sienta, mi vida no se fundamenta en unos principios, meros utensilios para poder controlarme, manteniéndome mansa, reprimida, con miedo…

Yo vivo la vida sin ese miedo, sin ese control, sin esa alienación, según mis principios y mi código moral, no el que ellos me hacen ver como único y verdadero. Pienso lo que la vida en su curso imparable me ha llevado a pensar, evolucionando según la experiencia y el conocimiento, no de lo que ellos quieren que conozca, sino de lo que me he preocupado yo solita por conocer.

Es por eso que no me comprende, no puede “salir” de su puesto en la sociedad, desmarcarse de su realidad que es tan solo una ilusión, es demasiado violento para usted enfrentarse a tantas mentiras a estas alturas… vive con miedo de la verdadera realidad que sabe perfectamente que yo encarno.

-¿Verdadera realidad? ¡Pero qué de sandeces dices! ¿Cómo puedes estar tan paranoica? –se alteró indignado, ella se limitó a sonreír comprobando con esa acción que le había dado donde le dolía- ¿Consideras verdadera realidad colocarte a casi todas horas? ¿Estar follando sin control? ¿Viviendo sin una meta en la vida? ¿Consideras la verdadera realidad ese mundo de fantasía ideal en el que vives? Solo escribes, y piensas en cosas sin sentido que no te llevan a ningún lugar, gastas tu vida consumiendo drogas, despreciando a tu familia, tus amigos… sin labrarte un porvenir, tan solo viviendo del cuento, en un mundo creado a partir de una mentira que tú misma te crees… ¿Eso es el mundo real?

-Es el mundo real que usted ha olvidado, el mundo de lo irracional, los impulsos y la apetencia; el mundo de lo subjetivo; el mundo de la persona individual, única y singular, no del clon insustancial y universal. Os aterroriza que vuestra mente quiera volar, que vuestra mente quiera ser infiel o colocarse, os asusta no tener un futuro claro, os asusta no “ser útiles a la sociedad” cuando lo que debería asustaros es no ser útiles a vosotros mismos ¿Cuándo perdisteis el sentido del hombre, de la vida? ¿Cuándo os perdisteis en ese espejismo desértico?

-¿Cuándo te perdiste tú en tu utopía?

-Siempre he estado perdida, pero no en mi utopía, sino en este mundo, que no es el mío.

jueves, 21 de julio de 2011

A la mierda con el sueño americano




A día de hoy no es un secreto que creo que la televisión es el principal instrumento de distracción pero, además de eso, el principal creador de opinión, estilo de vida, moral, modas y, por supuesto, prejuicios.

Me voy a centrar, en concreto hoy quiero atacar (sí atacar) a la MTV. La podemos ver todo el mundo por el TDT. Creo que esta cadena fomenta el estilo de vida "a la americana" que es el que se cree correcto por algún extraño motivo que se me escapa. Es una cadena que crea una moral americana, un estilo de vida americano, que refleja los prejuicios yanquis y, por supuesto sus estúpidas modas.

No hay más que ver... el programa de "quiero cambiar". Su temática es coger a adolescentes y hacerles cumplir un sueño. Siempre ese sueño tiene un único objetivo: obtener más popularidad en el instituto, algo claramente americano y que, cada vez más, se ve en España sin duda por influencia de programas como estos o series que para el caso es más de lo mismo.


Otra cosa que transmite este programa y que es la típica americanada es: nunca estés agusto contigo mismo, no eres perfecto, pero tienes que llegar a serlo o sino serás una mierda y no valdrás nada. Y da igual si para ser perfecta esa persona se tiene que operar las tetas con 15 años o machacarse en el gym con 13 o convertirse en modelo con 16. Eso sí... nunca serás perfecto si vas a clase y estudias simplemente, eso es de fracasados.

Otro programa es uno que coge a personas obesas y las "ayuda" a adelgazar en un verano. Sin duda el reflejo de los prejuicios estadounidenses con sus cánones de belleza, de triunfo, de utilidad... una persona gorda no es bella, jamás podrá tirunfar y tan solo es un estorbo para la sociedad, es lo que parece decir esta mierda de programa que se carga la integridad humana y la pisotea.

Con esto ¿Qué quiero decir? que me repugna, me repugna que se emitan cosas así, porque con ello solo le comen el tarro a los adolescentes, aún sin sus ideas forjadas y fácilmente influenciables. Con estos programas parecen decirles "el sueño americano es real, lucha por él" ¿Pero qué es el sueño americano? ¿Ser popular, delgado, atlético, guapo, ser un superficial ególatra y tener dinero? vale, pues muy bien: no me interesa.

No voy a entrar en la discusión de si son programas-montaje o de la gente que se presta para hacerlo (que, por otro lado, parece que les guste que se rían de ellos). Solo digo que me repugnan esos cánones ¿Qué necesidad hay de ser popular? si soy gordo ¿Por qué me he de sentir mal por serlo? si no tengo confianza en mí mismo... ¿Por qué me tengo que sentir mal porque no tenga a 500 amigos en facebook? es que sinceramente ese mecanismo no lo entiendo, no entiendo cómo la gente puede ser tan superficial y creerse estas cosas e incluso preocuparse por ellas.

Sinceramente me da miedo, me da miedo que toda esta "cultura" se abalance sobre nosotros como ya lo han hecho los jodidos McDonalls. Me da miedo que a mis hijos en un futuro le lleguen a importar cosas tan fútiles como los amigos que tiene en faceboock o el número de visitas; que por estar un poco gordo se sienta tan desplazado como si tuviese la sarna o simplemente que se llegue a combertir en un ególatra superficial que solo es capaz de amar a su cuerpo y al dinero.

Esto, señores, es lo que se está fomentando ¿Queréis vivir en un mundo asi? REACCIONAD DE UNA PUTA VEZ! ¡Despertad! el sueño americano es una farsa.

Comentario literario: El extranjero, Albert Camus



En mi comentario literario de hoy os voy a hablar de un libro: "El extranjero", que me ha sorprendido sobremanera. Tiene tan solo 124 páginas y en ellas encierra muchas más verdades que la biblia en todo su pedante grosor.


Camus, influenciado por Nietszche, (sobre todo por el nihilismo, el cual impera en su obra) intentaba recalcar ante todo lo absurdo del hombre, de la vida o de lo que se creía como tal más bien: razón, historia, universo. Para ello recurre en su obra más valorada: "El Extranjero", al nihilismo.


Para los que no lo sepan, el nihilismo es una doctrina filosófica que contempla el estado al que llega el hombre cuando no es capaz de creer en nada, cuando los pilares sobre los que se sustenta su realidad se derrumban, dejándolo solo consigo mismo, sin tener nada que creer o afirmar. Esto lleva a una angustia existencial. A partir de aquí habría que distinguir tipos de nihilismo y, según estos tipos, las formas de reaccionar ante la "nada" y esa angustia.


En rasgos muy generales el nihilismo es eso y eso mismo se aplica en "el Extranjero". Esta obra nos presenta a un protagonista que vive su vida sin más, casi sin ningún aliciente y, los pocos que tiene, tampoco le importan demasiado. La obra presenta al personaje como taciturno y serio pero, como el propio personaje dice:


"el no habla, porque considera que no tiene nada relevante que decir".


El libro recalca la indiferencia, que no frialdad, con la que el personaje (Meurseault) se enfrenta a los sucesos. El más relevante de ellos la muerte de su madre, la cual, parece no afectarle lo más mínimo: "es algo que tenía que pasar" esa frase del propio Meurseault lo dice todo.


Por unas serie de circunstancias, Meurseault es acusado de asesinato, lo más interesante, pues en este fragmento se ponen de manifiesto, de boca del fiscal, los prejuicios de la sociedad, su hipocresía y su miedo. Me explico.


Durante el proceso, se supone que se tiene que juzgar al preso por lo que ha hecho: matar a una persona. Sin embargo, en este caso, parece que Meursault está siendo juzgado no por ello... sino por el hecho de no "tener" aparentemente sentimientos ni una moral acorde a ellos.


Para fundamentar esta justificación (que aparentemente es para apoyar la de asesinato pero que, en el fondo, es la acusación real aunque velada) se recurre incansablemente al argumento de que el personaje no lloró en el entierro de su madre, ni pareció mostrar dolor alguno.


"Qué importaba si, acusado de asesinato, lo ejecutaban por no haber llorado en el entierro de su madre?"


Al final de la obra queda pues constatado que no lo juzgan por matar a una persona, sino por no mostrar remordimientos ante este acto, ni debilidad por haber metido a su madre en un asilo, o pena tras su muerte, en definitiva: lo juzgan por no tener (aparentemente) sentimientos, por no tener una moral. Un acto claramente hipócrita, pues en el personaje del fiscal queda reflejada la sociedad, que juzga a las personas, sin conocerlas, solo por lo que aparentan ser y las condena a muerte por ello, sea esto justo o no.


Aquí también entra en juego el miedo a lo desconocido del ser humano que, ante la duda: aniquila. ¿Un hombre sin sentimientos, sin moral? eso no es normal, ¿Por qué?, ¡Qué mas dá!, hay que eliminarlo sin mas.


El fiscal teme a Meurseault, a su "falta de sentimientos y moral" y lo ataca con este argumento sin descanso, haciéndole sentir culpable por ello, si al personaje le importara la cuestión que, de hecho (como tantas otras cosas) no le importa.


Y es en esto donde queda reflejado lo absurdo del ser humano o más bien de la realidad que, ante un desenlace fatal, poco importa ya: el personaje aún no sabe si será condenado o no, pero siente que ya ha sido juzgado de antemano por cómo es, algo que no entiende, pues él siempre ha sido así. Pongo aquí un fragmento que lo ilustra; es un arrebato de ira contra un capellán que le visita poco antes de morir y el cual le intenta convencer de que acepte a dios:


"Ninguna de sus certidumbres (las del capellán) valía un cabello de mujer. Ni siquiera tenía la certeza de estar vivo porque vivía como un muerto. Yo (Meurseault) parecía tener las manos vacías, pero estaba seguro de mí, seguro de todo, más seguro que él, seguro de mi vida y de la muerte que me iba a llegar. Había vivido de una manera, pudiendo haber vivido de otra. Había hecho esto y no había hecho aquéllo. Nada, nada tenía importancia y sabía perfectamente por qué. También él lo sabía.


¿Qué importaba la muerte de los otros, el amor de una madre, qué me importaba su dios, las vidas que uno escoge, los destinos que uno elige? puesto que un solo destino debía elegirme a mí y conmigo a miles de millones de privilegiados que, como él, se decían mis hermanos".

En este fragmento queda reflejado la aceptación de la vida como tal:

tal y como se da. Y lo absurdas que son las cosas a las que damos tanta importancia (el amor de una madre, dios, matar). Es precisamente esto lo que no entiende el fiscal, lo que juzga, lo que intenta eliminar a toda costa, lo que teme.


El paralelismo: fiscal-sociedad; Meurseault-nihilista, queda suficientemente reflejado y por supuesto la angustia del personaje, un nihilista como otro cualquiera, ante una sociedad que cree absurda y que se empeña en juzgarle, por el mero hecho de no creer en nada, ni siquiera en una moral. Esta puede ser la moraleja del libro.

Para poner fin a este comentario, que se me ha hecho bastante extenso (y me encantaría seguir escribiendo sobre la obra pero no quiero aburriros con mis divagaciones) puedo concluir diciendo sin temor que es un libro exquisito, que te da que pensar, que te inquieta, justo como a mí me gusta (y me agrada recomendar).


Para concluir quiero dejar una pregunta en el aire ¿Vosotros también le habríais juzgado por no llorar en el entierro de su madre o por el crimen que cometió? Queridos drugos, pensadlo con sinceridad y no os engañéis porque, como tantas cosas en esto que llamamos vida, poco importa.

martes, 19 de julio de 2011

Cabello de ángel


Estaba con una amiga, esta vez no discutíamos, ya había dejado de intentarlo, intentar convencerme... era algo inútil.

-Es que no lo entiendo -decía.

-No tienes que entender nada, pues no hay nada que entender.

-¿Por qué lo haces?

-Es lo único que me aleja de este mundo, de esta vida, sin llegar a matarme.

-Algún día lo hará.

-Que lo haga, no se perderá nada.

Tenía un trabajo que no me gustaba, odiaba estar rodeada de gente, odiaba convertir un hobby en algo obligado, rutinario, y controlado por otros, no por mí misma. Odiaba tener que obedecer ordenes absurdas que embrutecían a las personas, las atontaban y las adormilaban en su ignorancia; odiaba madrugar, odiaba no poder ir con la camiseta de los Maiden a dar clase porque no estaba bien visto y odiaba no poder ponerme escote porque pervertía a los muchachos, esos mismos muchachos que, cuando quisieran, tenían a su disposición redtube.

Pero sobre todo odiaba la ciudad, su polución, su gente: del trabajo a casa y de casa al trabajo, odiaba conducir; odiaba a mis amigos, siempre hablando de banalidades, de cosas inútiles y fútiles, sin ser capaces de seguir una conversación más o menos profunda. Odiaba el sistema, que nos recluía en casa a ver la televisión, que nos inducía a comprar de todo, desde unos calzoncillos con hidromasaje hasta una televisión inalámbrica.

Odiaba a los vecinos, siempre montando barullo, a mis padres dándome voces y echándome cosas en cara, recalcándome una y otra vez que no era como ellos habrían querido: una más, normal y corriente, sin más preocupaciones que llevar las uñas bien pintadas.

Odiaba a mi pareja, yo nunca había querido tener pareja ¿Por qué cojones la tenía? yo nunca le había querido dar nombre ¿Por qué coño lo hacía? odiaba las vistas del futuro, pues todo seguiría igual: aburrido, anódino, sin nada, ningún aliciente.

Nada me estimulaba, ni un ocaso en la playa ni una noche en las montañas, ningún pensamiento merecía la pena ¿Para qué? si nada iba a cambiar. Mañana, al despertar, el mundo seguiría siendo el mismo, yo seguiría viviendo la misma vida de mierda y seguiría sin tener fuerzar para levantarme y decir: ·"Basta ya! yo no quiero esto..."

-Te perderías tú...

-Yo ya estoy perdida en vida.

-Nunca entiendo lo que dices.

-Ya lo sé.

-¿Quieres que me vaya?

-Sí.

Y es entonces cuando subo al cielo, o bajo a los infiernos, todo es relativo, arriba,abajo, dolor, placer... ahora la vida no me importaba una mierda, ni la mía ni la de los demás, el mundo me daba igual, que siguiera girando allá fuera; que siguiera trasportando en sus brazos a todos aquellos borregos ignorantes y conformistas, que venían del trabajo y quizás hoy follarían con la mujer, o le darían las buenas noches a los hijos ¿De verdad son buenas? piensa en su futuro.

¿Futuro? ¡Menuda basura! yo moriré esta noche.

El cabello de ángel ya me cortaba ¿El país de nunca jamás? no... el país cobarde donde me había refugiado de aquel mundo que sólo me daba patadas en el cráneo.

Bendita soledad



Soledad. Esa palabra que en exceso deprime, en su defecto estresa y en el justo medio se saborea como el mejor de los placeres. Como decía Platón, la virtud está en el justo medio.

Llevo casi tres semanas sola en mi casa, y algunos podréis pensar... "¡Qué chollo! puedes hacer lo que quieras, invitar a quien quieras, como si te quieres montar un wateke" y sí... ¡Cierto! hago lo que quiero, invito a quien quiero y hago watekes pero eso no es lo mejor de todo.

El silencio... gran tesoro. Lo bueno de estar sola es que puedo escuchar mis pensamientos, cuando estoy leyendo, casi parece que lo esté haciendo en voz alta, ahora mismo mientas escribo, parece que estoy haciendo una ponencia ante un público mudo y atento. No hay nadie que pegue voces a mi alrededor, que me saca de quicio, ni que de portazos ni que ponga la televisión alta con sus absurdos programas de telemierda.

A parte del silencio, el olor... la casa solo huele a mí. La falta de conversaciones banales y estúpidas sobre el tiempo, qué tal te ha ido el día, qué ponen en la caja tonta. No discutir por tonterías como si no me has pedido el agua por favor, hoy te tocaba poner la mesa o friega el cuarto de baño cuando te acabes de duchar...

La soledad no es solo hacer lo que tú quieras y cuando tú quieras que sí está muy bien... para mí la soledad es disfrutar de uno mismo, comportándome como realmente soy, no como en cierta manera me impone la "convivencia".

Odio la convivencia, el ruido por la mañana temprano, las discusiones por tonterías las voces por más tonterías aún, los portazos, el ruido de la tele, el tener que hablar simplemente aunque no te apetezca...

Este periodo de tiempo la verdad es que me está sirviendo para oxigenarme, para sacar todos los malos rollos que había en mí, para mirar a las personas con otra cara, para reciclarme a mí misma y cultivarme en lo que me gusta además de valorar ciertas cosas que antes no valoraba y no estoy hablando de que mamá me haga la comida sino, por ejemplo, por las mañanas ser amable en el autobús, dar los buenos días y simplemente estar de mejor humor, porque nada te turba ni nadie te molesta.

Ahora la verdad que, al estar tanto tiempo sola, me cuesta acostumbrarme a estar rodeada de gente, pues me saca de quicio que turben mi tranquilidad y mi silencio. Ahora el mundo me parece mucho más ruidoso y molesto que nunca.

Definitivamente, quiero seguir viviendo sola en mi islita de independencia, qué bohemio ¿No?

viernes, 15 de julio de 2011

Un rayo de albor


Hay veces que tocar su cuerpo me parece algo irreal, es como si se pretendiera tocar la textura de las nubes, se reinventa a cada soplo de viento. Su boca es cálida, como una noche de verano y, cuando me acoge, el golpe de calor me deja sin sentido y atolondra mi cabeza hasta no saber si estoy de pie o tumbada.

Sus manos... como un rayo de luz que acaricia la piel tenuemente atravesando la ventana, casi pareces no sentirlo, pero está ahí, rozándote, tornando tibia tu piel. Odio los abrazos, pero sus brazos son los más cómodos, casi parecen tener hecho un hueco con mi figura, que me acoge y me envuelve siempre que lo necesito.

Su presencia, si cierro los ojos, me da escalofríos y, sin tocarme, tan solo sintiendo su mirada, me estremezco, pues la fuerza de sus iris castaños me acaricia sin pudor. Hay veces, cuando lo tengo sobre mi pecho, que parece un niño pequeño y es lo más tierno que he visto nunca, cierra los ojos y se deja acariciar, tal vez esté recordando cómo de pequeño, su madre hacía lo mismo.
Yo hay veces que también me siento así, como si fuera un bebé, él me protege de todo mal y me da el calor que necesito, estar con él es como... bañarse en una laguna de aguas puras y cristalinas, nada las turba igual que nada me preocupa a mí cuando estoy entre sus calmadas aguas.

Hay veces, que de noche cuando lo echo de menos, se aferra mi pituitaria al olor que dejó en la almohada y, como un espectro, lo dibuja a mi lado. Si me concentro, incluso puedo sentir sus manos recorriendo mi piel y es entonces cuando siento... que siempre, siempre está a mi lado, aún cuando se ha tenido que ir, no queriendo hacerlo.


martes, 12 de julio de 2011

¿El fin justifica los medios?

"-Ir disociando las ideas tradicionales para ver qué nuevos aspectos toman, qué componentes tienen [...] ¿Por qué no lo que se hace en física, biología... no se hace en el terreno de la moral y la filosofía? claro que, en las afirmaciones de la química y de la histología no está basada una política ni una moral y si mañana se encontrara un medio de descomponer y transmutar los cuerpos simples, no había ningún papa de la ciencia clásica que excomunlgara a los investigadores.


-Contra tu disociación en el terreno moral, no sería un papa el que protestara, sería el instinto conservador de la sociedad.

-Ese instinto ha protestado siempre contra todo lo nuevo y seguirá protestando ¿Eso qué importa? la disociación analítica será una obra de saneamiento, una desinfección de la vida. [...]

-¿Y para qué descomponer la sociedad? ¿Es que se va a construir un mundo nuevo mejor que el actual?

-Sí, yo creo que sí.

-Yo lo dudo. Lo que hace a la sociedad malvada es el egoísmo del hombre y el egoísmo es un hecho natural, es una necesidad de la vida ¿Es que supones que el hombre de hoy es menos egoísta y cruel que el de ayer? Pues te engañas ¡Si nos dejaran!; el cazador que persigue zorras y conejos cazaría hombres si pudiera [...] ¿Es que tu crees que el egoísmo va a desaparecer? Desaparecería la humanidad ¿Es que supones, como algunos sociólogos ingleses y los anarkistas, que se identificará el amor de uno mismo con el amor de los demás?

-No, yo supongo que hay formas de agrupación social unas mejores que otras y que se debe ir dejando las malas y tomando las buenas.

-Esto me parece muy vago. A una colectividad no se le moverá jamás diciéndole: puede haber una forma social mejor [...] a la colectividad hay que prometerle el paraíso. Los semitas inventaron un paraíso materialista, en el principio del hombre; el cristianismo, otra forma de semitismo, colocó el paríso al final y fuera de la vida del hombre y los anarquistas ponen su paraíso en la vida y en la tierra. En todas partes y en todas épocas los conductores de los hombres son prometedores de paraísos".

________________________________PIO BAROJA (el árbol de la ciencia)

Este diálogo me ha dado en qué pensar. Sí sería bueno desgranar lo que es hoy la moral y la filosofía, como hace la ciencia en sus múltiples facetas, desgranar el ahora y el antes y analizarlo, quedándonos con lo mejor, desechando el resto.


¿Pero qué sería lo mejor? eso es una incógnita que aún no lo sé, pero por coherencia con mi pensamiento, consideraría lo mejor, aquello que es beneficioso para todos, pero... ¿Qué pasa con el egoísmo del que habla Baroja? no hay que desestimarlo, yo hay veces que lo olvido en mis elucubraciones mentales.

Quizás lo olvido porque aún no he pensado qué hacer con él, si se podría cambiar o, como dice Baroja, es igual que ha sido siempre y lo seguirá siendo. Esto me suena a resignación, nadie nunca en la historia, (que yo conozca con mis conocimientos limitados), a intentado "borrar" el egoísmo inerente en el hombre ¿En verdad es algo inerente o es algo que hemos aprendido y, por tanto, se puede "desaprender"? es algo que debo seguir pensando.

Otro punto que trata Baroja es el miedo al cambio. Todos aceptamos con entusiasmo los avances científicos, porque mejoran nuestra vida, la hacen más fácil, pero ¿Qué hay de los cambios morales? las personas los temen, huyen de ellos como el diablo de la cruz porque comprometen su estabilidad, lo que ellos creen felicidad ("mejor lo malo conocido, que bueno por conocer").

El protagonista del texto, Andrés, quita importancia al factor sociedad ¿Qué importa? dice. Cierto, qué importa. Las personas se acostumbran a lo que se les dá, a lo que se les asegura que es bueno para ellos, no se molestan en analizarlo y en contradecirlo, simplemente lo aceptan sin muchas reticencias. No sé si considerar esto bueno o malo, lo bueno y lo malo es relativo, depende de para quién y en qué circunstancia.

Con esto enlazo con el último punto tratado por Baroja: elegir una forma de gobierno que sea buena, perfeccionándola y desechando las malas, de nuevo lo bueno y lo malo son relativos, pero dejando esto de lado, es una buena idea.

Pero sin embargo, el siguiente punto tratado también tiene razón, tú no puedes ir a la sociedad y decirles: si me hacéis caso, viviréis mejor, tienes que intentar convencerles, demostrarles que, lo que tu presentas es beneficioso para ellos y, como he dicho antes, las personas se acostumbran a todo y no se cuestionan las cosas.

Ahora bien... ¿Cuál es el método que se debe seguir para convencer a un colectivo de que, un cambio en sus concepciones morales, políticas, sociales y filosóficas es bueno? Baroja nos dice que, a lo largo de los años, se han ido inventando paraísos: semitas, cristianos, anarkistas.

Siguiendo el razonamiento de disociar ideas: análisis, bueno malo (para un colectivo), desecho de una opción o varias, elección de una de las opciones ¿Cuál de todos esos paraísos sería el más conveniente?

¿Es bueno o malo prometer a un colectivo un paraíso para que vivan cómodos y felices aún si ese paraíso, en verdad les beneficia, no los explota o los reprime?

Queridos drugos... seguiré dandole vueltas, pues no quiero creer que de algún modo la "imposición", la "mentira" la "ignorancia" sean el camino para conseguir un objetivo beneficioso para todos, va en contra de mis principios morales, pero hay veces que tengo dudas ¿El fin justifica los medios?

Es absurdo

Hoy voy a hablar de lo absurdo, lo absurda que puede llegar a ser la gente a veces. Me centraré en algo que me saca de quicio, ese algo es el afán que tienen las personas por poner nombres a las relaciones: que si rollo, que si lío, que si novio, que si marido, que si follamigo... ¿Y a mí qué?

En serio, no lo entiendo, no entiendo por qué la gente se afana tanto en eso ¿Por falta de seguridad? ¿Por tener algo a lo que atenerse? ¿Por presumir? ¿Por tener las cosas claras? me parece algo totalmente absurdo e innecesario ¿Cómo un nombre puede aportar seguridad? la seguridad la aporta la persona y lo que se tiene con ella, no el nombre que se dá...

Yo amo las palabras, pero soy consciente de que a veces las palabras sobran, por qué algo tan grande como lo que se puede llegar a compartir con una persona hay que limitarlo a la palabra "novio", que luego avolucionaría a "marido" una palabra que asusta, parece que si la violas, te condenarán a muerte, al menos moralmente.

En mi opinión estas palabras restringen la libertad de la pareja, si eres novio/a de alguien ya te tomas las cosas de otra manera y circunstancias que antes no te molestaban ahora, por el mero hecho de llamarte novio/a te molestarán sobremanera ¿No es esto absurdo? lo mismo pasa a la inversa: "eres mi follaamigo, no podemos tener nada más, eres mi follaamigo" repito: ¿Y qué?

El ser humano, infinidad de veces se escuda en palabras, eufemismos y tabúes para enmascarar su inseguridad, su falta de aplomo, de iniciativa, sus ganas o sus deseos. A mí esto me parece cobarde y más que cobarde inmaduro.


domingo, 10 de julio de 2011

Recuerdos...


No sé si calificarlo de romanticismo pero... ¿A vosotros no os ha pasado nunca que recordáis un determinado momento como en fotogramas de una película?

Algo tan perfecto, parece imposible que lo hayas vivido, parece que no te pertenece, unos recuerdos que han sido insertados en tu mente por algún macabro experimento de imprevisibles resultados... a mí me pasa exactamente eso con aquella noche.

Algo tan perfecto, tan bello, tan increíble, parece imposible que pueda pertenecerme, tan mío como mi sangre, tan volátil como mi olor, pero al fin y al cabo solo mío... es especial para mí, aparte de por lo que significó, por muchas otras cosas más, jamás había vivido algo tan bonito y puro, jamás había pensado ni siquiera en merecer la cuarta parte de aquella noche...


Fue demasiado bella para alguien como yo, que lo destruye todo, que lo cuestiona todo con preguntas estúpidas, que todo le parece relativo, fútil, insulso, que todo lo destroza por egoísmo, que todo lo pudre por ambición, que nada le parece lo suficientemente bello, que nada le merece lo suficientemente la pena...


Siempre refugiada en mí misma y en mi propia sombra, ese día abrí mis pétalos y no me importó pues sabía que era el momento y la persona adecuados, que merecía la pena, que toda esa noche... ¿Por qué no podía yo merecer una noche así? una noche de cuento de hadas, que superó todas las expectativas y que se grabó a fuego en mi memoria.

Si alguna vez tengo demencia senil o alzheimer (que no creo, no llegaré a ese punto de degradación) sé que si algo ha de permanecer en mi recuerdo, será esa noche ¿Por romanticismo, diréis? no, por felicidad, eso que busca y ansía todo el ser humano, ¿Por qué no yo? esa noche fui feliz y no me cuestioné si lo merecía o no, simplemente viví lo que quería vivir y con quien quería vivir y sigo queriendo.
Todo se resumió a vivir el momento, como si no hubiera un mañana, ese mañana que es hoy, ese mañana que me dejé de cuestionar desde esa noche, porque no había nada que preguntarse, por una vez en la vida tenía una certeza, que no me podía cuestionar, ni dudar, ni relativizar... simplemente vivir, todo se resumía a eso, todo se resume ahora... en eso ;)

Belleza



Me mira con ojos de ron añejo
y yo lo palpo con dedos muertos;
soy la voz marchita en su cerebro,
del que me alimento en cada momento.

Y dame tu mano,
te llevaré hacia lo inhumano,
hacia el infierno,
hacia mi útero enfermo.
Ven conmigo,
al fondo de la sima,
donde los cadáveres se amontonan
y el olor te embota.

Un paseo,
sobre clavos ardiendo,
un colchón de chinches,
un suelo de áspero cemento.
Coge tu lengua,
saborea la flor entre mis piernas,
el elixir de la vida,
es lo que encierran.

La luna moribunda,
luna inmunda;
sentimientos que son basura,
en un corazón, lleno de hermosura,
una hermosura putrefacta
y caduca,
que de su propia imágen se asusta.

Encierra el rico olor a muerte
camino de tu mente;
encierra la imagen de belleza,
en un rincón de tu cabeza
y mastúrbate,
hasta que llegues a ella...

Soy oscura,
pero soy bella,
soy tu enferma luna llena.

viernes, 8 de julio de 2011

Frase: filosofía


-¿Necesitaremos de un nuevo Kant para salir de la minoría de edad donde actualmente nos encontramos?

-No se puede ir más allá del bien y del mal en una sociedad donde todo es o blanco o negro.

-Marx construyó un ideal, nosotros debemos construir una realidad.

-Marx gritaba ¡Revolución! Yo grito ¡Explosión! Hay que reventar al sistema desde dentro

-En la inversión de valores cristiano-platónica, se perdió la esencia que es vivir, yo que me he situado más allá del bien y del mal, me reprimen y me reclaman igualdad, lo temen.

-La voluntad de poder no es querer poseer algo, sino tener la posibilidad de hacer y transformar el mundo ¿No es esto mucho más admirable que el deseo de controlar todo, de universalizarlo todo? ¿De refugiarse en una utopía por un estúpido consuelo de un más allá después de la muerte?

-Debemos asumir la muerte de dios, pero también la muerte de los valores sociales tan almidonados y dogmáticos como los de la religión, incluso peores, pues nos hacen creer que somos libres.

-Ser nihilista es duro, no creer en nada es duro, que la gente lo comprenda produce risa.

-No se puede razonar con quien no quiere razonar, no se puede cambiar a quien no quiere ser cambiado.

-¿Acomodarse o morir? yo digo... dudar y existir.

-Ser nihilista no es rendirse, ser nihilista es empezar de cero.

-Prefiero morir pensando que pensar en morir.


miércoles, 6 de julio de 2011

Comentario literario: Ensayo sobre la ceguera, Saramago


Mi primer comentario literario, no me atrevo a llamarlo crítica, (quizás cuando ya sea una filóloga medianamente instruída pase a llamarlo así ;) va a ser sobre uno de mis escritores favoritos por no decir a secas y sin más: mi escritor favorito.

Creo que para comprender la obra, hay que saber un poquito del autor, no donde vivió, qué hizo, qué escribió... sino cómo era, cómo pensaba... José Saramago es un genio y figura (premio Nobel de literatura en 1998), escribió no solo notables novelas como "La balsa de piedra", "Ensayo sobre la ceguera" o "Caín", (su última obra publicada) sino que también fue poeta, ensayista, periodista y dramaturgo.

Pero no es esto lo que pretendo reseñar, Saramago es un escritor que refleja la condición humana sin tapujos, sin adornos, no de forma cruel, sino realista. Refleja a la perfección el miedo, la soledad a la que se enfrenta el ser humano necesariamente en algún momento de su vida, el desamparo ante no saber qué será de nosotros...

Especial mención merece su opinión sobre Dios, el cual cree que no necesitamos, del cual duda que sea omnipotente y omnisciente (de ello hace gala en "Caín") y al que retrata como cruel y contradictorio. Una frase muy reconocida que dijo y que ilustra este pensamiento es:

"Por tanto, se quiera o no se quiera, dios como problema, dios como piedra en el camino, dios como pretexto para el odio, dios como agente de desunión...".


Es un personaje conocido por sus ideas políticas, siempre amparando al débil, al que menos tiene, al oprimido, la justicia, la democracia... defensor de valores ahora tergiversados y que él defendía con la palabra, con el intelecto... de los cuáles él quería limpiar el verdadero significado, puro y sin interpretaciones mediante artículos claros, desgarradores y a abrumadores por la cantidad de verdad y evidencias, de esas que a algunos duelen.

Todas estas preocupaciones e ideas políticas y religiosas las canalizaba en sus libros, en forma de diálogos rápidos pero intensos, de párrafos reflexivos que son verdaderas joyas... todo ello sin olvidarse del ser humano, su esencia autodestructiva y egoísta, pero en el fondo, débil, perecedera, insignificante y tierna.

Su máxima no era entretener con sus relatos, cargados de originalidad y sorprendentes en todos los aspectos, ni que una vez leído se le olvidara... su máxima, como él dijo en una ocasión, era desasosegar, inquietar... que, cuando acabaras un libro suyo, pensaras y reflexionaras, que no te diera igual la situación que se te había presentado así tal cual, sin tapujos, que te inquietaras y te preguntaras ¿Qué pasaría si...?

Sin ir más lejos, pasaré a hacer esta vez un comentario sobre el libro que acabo de terminar "Ensayo sobre la ceguera" una de sus mejores obras, sino la mejor. Desgarradora, cruda, sin maquillaje de ninguna clase, que nos muestra un realidad destruída por la fatalidad y de la cual los seres humanos no saben hacerse cargo, cayendo en el caos, el descontrol, la miseria, la muerte y la degradación humana hasta límites insospechados.

Es una novela cruda, casi cruel, que duele leerla en algunos tramos... hasta llegar a sentir la "necesidad" de penetrar en el relato y ayudar a aquellas personas, de las cuales describe su miseria y su caída libre hasta los infiernos sin pudor.

El libro nos cuenta que todo el mundo, poco a poco se ha ido quedando ciego, una ceguera blanca, luminosa, que impide ver. Al principio eran solo unos pocos, a los cuáles encierran en un manicomio, como medida preventiva, en cuarentena. Un acto deshumano abandonarlos en condiciones infrahumanas, sin atención médica de ninguna clase, custodiados por el ejército que no duda en disparar por miedo al contagio cuando alguno de los ciegos se acerca.

En ese sórdido lugar, los ciegos tienen que valerse por si mismos y algo tan banal y cotidiano como hacer sus necesidades se convierte en la mayor de las odiseas y el mayor de los problemas. Conviviendo con su propia mierda, con el hambre por la cantidad de alimentos reducidos que les llegan y por la inevitable convivencia, el grupo de ciegos poco a poco se va haciendo con su desgracia pero no con la convivencia que sigue poniendo de manifiesto el egoísmo del ser humano y su falta de solidaridad incluso en las peores circunstancias.

Pero resulta que dentro del infierno hay una mujer que lo puede contemplar todo, ella llegará un momento que, ante tanta desgracia, también deseará estar ciega, algo que nunca le llega. El número de internos va aumentando y un grupo de ellos se hace con el control de la comida y, por tanto, con el control de todos los ciegos.

Si quieren comer tendrán que dar todas sus joyas y más tarde las mujeres darle lo más valioso que tienen: la dignidad. Después de un montón de peripecias a cada cual mas denigrante, asquerosa e inmunda, logran salir y, con pavor, se dan cuenta de que todo el mundo está como ellos.

La supervivencia recae en los hombros de la mujer que ve, hasta entonces ésto era un secreto. En el mundo exterior el horror no es muy diferente del que vivieran dentro de las paredes del manicomio, la misera, la degradación, la catástrofe... se trasladan a las calles en forma de cadáveres podridos al sol, perros y gatos que se vuelven hienas, tiendas asaltadas, sin comida ni nada parecido. Se alimentan de comida podrida y el agua es un tesoro que paladean como el mejor de los vinos.

Recomiendo este libro sin dudarlo un solo instante, nos presenta una situación catastrófica y, mientras lo lees, es inevitable preguntarse qué harías en su situación, qué decisiones tomarías, si pertenecerías a los que mueren rápido o a los que sobreviven entre el inmundicia, luchadores de una vida mísera, pero aún así querida. Invita a reflexionar sobre la naturaleza humana y sobre nuestra debilidad, nos privan de los ojos y no somos nadie, algo tan simple y nos sume en la hecatombe y el caos.

Me quedo con algunas frases de este libro, pero sin duda, la que lo resume es esta, espero que os guste y, con este comentario, os entren ganas de adentraros en la imaginación de Saramago =)

"Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven".