
domingo, 30 de octubre de 2011
Melocotón albino

viernes, 28 de octubre de 2011
No hay cara oculta
jueves, 27 de octubre de 2011
Micro fragmento: Disney

domingo, 23 de octubre de 2011
Descontento infundado

Las diminutas luces de la ciudad iluminan el horizonte cual luciérnagas el campo, el casco antiguo se erige soberbio tras el paso de los años y el silbar de los vientos. Mi mente, borracha del fuerte licor del descontento, divaga sin remedio entre los límites de la incoherencia y el ferviente deseo.
Ansiábamos el progreso y ahora que lo poseemos, lo acaparamos. El pasado nos dejó legados, nosotros sólo dejaremos olvido.
sábado, 22 de octubre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Putrefacción social

Cuando yo muera ¿Quién cavará el agujero?
si yo muero.. ¿Qué es lo que quedará en el suelo?
huesos, carne y cerebro.
Vacíos. Abyectos.
Cuando los gusanos coman mis ojos
no te atreverás a mirarlos,
tampoco lo hacías cuando estaban sanos.
Ciego. Sordo. Mudo. Manco.
Mi cuerpo, podrido,
no será admirado.
Mi mente, licuada,
no importará nada.
¿Y qué?
Como ahora.
Mi propia existencia me devora.
Sangre mohosa,
cabellos piojosos,
olor a putrefacción.
¿Os repugna?
Pues así me siento yo.
¿Os da asco?
Así os veo con mis ojos velados.
lunes, 17 de octubre de 2011
Un prisma inexistente

domingo, 16 de octubre de 2011
¿Qué es la felicidad?

Según la RAE: Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien //Satisfacción, gusto, contento.
Me da lástima. Hasta la RAE nos dirige con el significado de felicidad hacia esa idea que considero equivocada pero que, sin embargo, es muy común en nuestro tiempo: la felicidad que reside en lo material. La segunda acepción es más o menos aceptable aunque también la considero insuficiente.
Este hecho me hace pensar casi automáticamente (como tantas otras cosas) en 1984 y su técnica de manipulación de reducción del léxico y las acepciones. No digo más porque no quiero entrar en debate y voy al grano.
En el tiempo que por desgracia (o por fortuna, según se mire) nos ha tocado vivir, como he dicho, se identifica la palabra felicidad con posesiones materiales, cuantas más mejor. Se considera más feliz aquella persona que tiene un televisor de plasma que la que tiene una televisión heredada de sus abuelos; se considera más feliz aquella persona que tiene una casa que la que tiene un pisito; es mucho más feliz quien tiene un Ferrari que quien tiene un SEAT y así podría tirarme toda la tarde.
Esto es lo que considero erróneo. Esta sociedad basada en el consumo, basada en el dinero, nos hace creer que nuestra existencia también se tiene que basar en lo material, que eso es lo más importante, que eso es lo que debemos perseguir porque sino seremos desdichados, estaremos deprimidos y/o fuera de lugar...
He ahí el problema de nuestro tiempo. Quizás el problema de la sociedad es su concepción equivocada de la felicidad. Es una concepción malsana que no aporta nada salvo posesiones ¿De qué vale todo eso? ¿De qué vale todo lo que tienes si moralmente, si personalmente estás vacío?
Yo respeto a las personas. Vale, muy bien que tu felicidad resida en tener más y más, es problema tuyo... pero que las respete no quiere decir que lo deje de considerar error. Quizás la sociedad no estaría tan mal si nuestro fin último en la vida no fuera solo poseer y poseer y en vez de eso nuestra meta fuera ser mejor persona: mejor madre, mejor hijo, mejor vecino, mejor compañero.
La felicidad, para mí al menos, no puede residir en algo tan fútil como el dinero o en algo tan efímero como lo material, tiene que tener un valor más trascendental... el problema de esta sociedad y de su concepción de la felicidad es que la sitúan en un plano temporal inmediato; es que la reducen a lo tangible; es que la basan en el mismo sistema erróneo que rige el mundo... y todo lo que se sale de esa concepción para ellos es locura, extravagancia, singularidad o porqué no: germen.
A pesar de los años, aún me sigo sorprendiendo (no sé por qué debería estar curada de espanto) de que la gente se asombre cuando le digo lo que es para mí la felicidad; me dicen que soy muy extraña, que entonces no seré feliz nunca y que por qué no tengo menores ambiciones. No lo considero ambición, lo considero sentido común.
Para mí la felicidad es encontrar la armonía entre mi alma, mi cuerpo y mi mente; para mí la felicidad es poner orden en mi caótica cabeza; para mí la felicidad es que cada día el mundo me siga estimulando y sorprendiendo como el primero; para mí la felicidad es estar en paz conmigo misma y con el mundo que me rodea; para mí la felicidad es que mis actos trasciendan a través del tiempo y el espacio; para mí la felicidad es simplemente respetar mi moral y mis pensamientos; para mí la felicidad es completarme como persona, es aprender.
Eso es para mi la felicidad y vale que no sea fácil conseguirla, he ahí lo interesante del asunto, lo estimulante, lo que me hostiga a superarme, a luchar, a no rendirme... si fuera fácil conseguir la felicidad ¿Qué me espera si todo lo demás ya se ha derrumbado? para mi la felicidad no es otra cosa que el complemento perfecto de la libertad.
"La humanidad solo puede escoger entre la libertad y la felicidad y para la gran masa de la humanidad es preferible la felicidad" (1984). Yo no elijo entre una u otra yo utilizo la una para llegar a la otra.
No estoy diciendo con esto que todo el mundo debería pensar como yo o de forma similar, nada más lejos del objetivo de esta entrada. Lo que estoy intentando es haceros reflexionar, que os paréis a pensar dónde reside vuestra felicidad y si esos pilares son lo suficientemente fuertes, si merecen en verdad la pena, si os mejoran como persona o simplemente os mejoran la vida terrenal que vivís.
No creo en un más allá después de la muerte y no hago las cosas para ganarme un favor divino o un premio del destino: hago las cosas únicamente por mí, para sentirme mejor conmigo misma a cada día que pasa.Quiero morir en paz conmigo misma no llena de tormentos y por eso hago lo que hago y persigo lo que persigo... no por ganarme un paraíso o una segunda vida.
Yo aún no he alcanzado la felicidad, es difícil ya lo he dicho, y acepto que así sea, nadie consiguió grandes cosas tomando el camino más simple... por eso a día de hoy no sé si realmente existe la felicidad o es algo más que los hombres hemos inventado para dar un sentido a nuestras vidas.
Nos dicen que no existe la libertad y les creemos, nos dicen que existe la felicidad y les creemos.Para mí no existe SU felicidad igual que para mí existe la libertad que ellos niegan. Os invito a reflexionar:¿SU felicidad es también la vuestra?, ¿También habéis renunciado a la libertad solo porque os dicen que no existe?
Por mi parte queridos drugos seguiré en mi arduo camino en busca de esa felicidad tan complicada según muchos, tan necesaria según mi humilde persona. Quiero creer que la felicidad existe, quiero creer que algún día la conseguiré, quiero creer que, cuando la consiga, seré libre... es un acto de fe.
jueves, 13 de octubre de 2011
El muro

lunes, 10 de octubre de 2011
Todo se derrumba a la tenue luz de las farolas

domingo, 9 de octubre de 2011
Qué ojos

jueves, 6 de octubre de 2011
Hastío

Las situaciones del día a día pasan unas tras otras sin alterarme lo más mínimo. No son tan poderosas como para hacerme girar la cabeza para mirarlas ni tan leves o tan ínfimas como para hacer que me detenga, que me parar a observarlas mejor.
Por no ser ni son.
Llegó a ser algo exasperante en un momento pero ya hasta esa sensación ha desaparecido, absorbida por esta ingrávidez que es ahora mi vida. Todo, absolutamente todo: la realidad, las personas, las situaciones, los hechos, las novedades, el pasado, el presente, el futuro, el espacio... todo se coloca en un plano horizontal, en una perfecta fila a la japonesa que nada perturba, siquiera un desastre nuclear.
Mi vida pasa ante mis ojos no como una película mala como en otrora dije... no, porque ya siquiera me importa qué es bueno y qué es malo ni el por qué ni el por qué no... ya me da absolutamente igual, me es indiferente lo que quieran llamar bueno o malo. ¿Yo qué soy?
No soy.
No estoy.
No voy.
Tampoco vengo.
No tengo ganas de ir.
Es como si... la vida de alguna forma hubiera dejado escapar su sentido, como si estuviera ya aburrida de sí misma ¿Qué me espera si no más de lo mismo?
Lo peor de todo es que este hastío se ha vuelto soportable... desde que me dejó de importar, como todo lo demás.
lunes, 3 de octubre de 2011
Seudorealidad

Una realidad ofuscada, una realidad tan oscura como el interior de una caja de pino. Asfixiante, agobiante, claustrofóbica. La arena se cuela por mis fosas nasales, germinan las semillas que trasporta en mis pulmones y de ellos nace una flor podrida llamada vida.
La mirada al firmamento infinito me produce tanto vértigo como la mirada hacia lo íntimo, hacia lo exiguo. La nada de la que surgieron esas estrellas, que ahora al contemplarlas me marean, que en vez de guiarme me pierden y en vez de alumbrarme el camino lo oscurecen, es la misma nada que alumbra mi alma, que ciega mi vista en leche cuajada... tal vez por la ceguera al contemplar el sol... ese sol tras la cueva.
Filmando las escenas de mi vida, una vez vividas... me doy cuenta de que el carrete está velado. Intento buscar un sentido que las organice, que las recree... y lo más que encuentro es una brújula con un imán debajo, loca por buscar el norte.
Es difícil volver a tallar figuras en el entablamento, en aquellos restos, aquellos escombros que luchan porque no los sepulte el polvo. Figuras inspiradas en aquellas musas que son palabras que todo el mundo alaba pero que dudo que realmente comprendan.
Y nada merece la pena... salvo el paso siguiente en este erebo anticipado, en este cielo ajado. Intento buscar respuestas a la existencia cíclica que es cruenta y ni aún estudiando la historia me doy cuenta, de cuán ignorante soy al creerme cuerda.
De la nada vienen las estrellas y yo en mi errar imparable me dirijo hacia ellas... por mucho que me empeñe en elevar entablamentos del lodo y la mierda, de erigir columnas regias o de elevar templos de mentira y miseria.
domingo, 2 de octubre de 2011
Castúo
